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Prácticas Restaurativas en América Latina: Parte 2
Joshua Wachtel

Posted 2011-08-05

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Video en Inglés de una entrevista con Jean Schmitz, del Instituto Latinoamericano de las prácticas de restauración.


Vídeo en español de una entrevista con Jenny Larrea Rivera, de IIRP América Latina.


Niños participando en un círculo de diálogo con la Fundación Amaneceres en Ciudad de Panamá, Panamá.Niños participando en un círculo de diálogo con la Fundación Amaneceres en Ciudad de Panamá, Panamá.

Este texto es la segunda parte de un artículo sobre cómo los individuos en América Latina están implementando las prácticas restaurativas dentro de sus organizaciones, centros educativos y comunidades. Ahora contamos con dos afiliados al IIRP. La primera parte [enlace] se enfoca en los esfuerzos que se están realizando en Nicaragua, Panamá y Colombia. La segunda parte describe lo que está pasando en México y Perú y menciona el trabajo que se está haciendo en Brasil.

Ahora contamos con dos afiliados al IIRP en Latino América: el Centro de Prácticas Restaurativas para Centroamérica, ubicado en Costa Rica - página web: cprca.iirp.edu - dirigido por Miguel Tello; y el Instituto Latino Americano de Prácticas Restaurativas, ubicado en Perú - página web: ilapr.iirp.edu - dirigido por Jean Schmitz. El IIRP está trabajando para traducir todos sus materiales de capacitación, vídeos y libros al español y portugués.

En toda América Latina, se están haciendo esfuerzos crecientes por hacer frente a las consecuencias sociales de la pobreza y la violencia. Las Prácticas Restaurativas proporcionan una perspectiva que atrae a muchos que buscan unir a las personas para resolver problemas y transformar la esencia de la sociedad.

Cambios en la Constitución mexicana realizados en el 2006 ordenan una transformación del sistema de justicia de México en el plazo de los próximos ocho años. En el sistema antiguo, la mayoría de los procesos legales se hacían por escrito en lugar de darse en un tribunal abierto. El estatus legal de alguien acusado de un delito era culpable hasta probar lo contrario. En virtud del nuevo sistema, los jueces, y no jurados, continuarán decidiendo la culpabilidad o inocencia, pero ahora estarán frente al acusado y escucharán sus argumentos oralmente. Debido a los cambios y a las nuevas medidas de protección que se pondrán en práctica, existe una mayor oportunidad de incorporar la justicia restaurativa y las prácticas restaurativas en el nuevo sistema de justicia.

Nancy Flemming coordina un proyecto de justicia alternativa financiado por USAID. Entre muchas otras iniciativas, este proyecto permitió que 30 penalistas y operadores de justicia juvenil de 10 estados mexicanos asistieran a un curso intensivo de inmersión en prácticas restaurativas, llevado a cabo por el Instituto Internacional de Prácticas Restaurativas (IIRP) en Bethlehem, Pensilvania, EE.UU., en abril del 2010 [vea el artículo en el eForum, “Mexico and New Orleans Learn About Restorative Practices” en http://www.iirp.edu/article_detail.php?article_id=NjY3] .

La Licenciada Flemming reside en el estado de Baja California pero trabaja en todo México capacitando a profesionales y promoviendo el uso de la justicia restaurativa y las prácticas restaurativas. Mediante un intérprete, la Licenciada Flemming explicó, “El Estado de Oaxaca tiene el programa más desarrollado de justicia restaurativa, activo desde 2007. Esta práctica involucra a adolescentes y adultos y es empleado para delitos menores y serios, incluyendo el asesinato. En cambio, el programa del Estado de Baja California es completamente nuevo. Están haciendo un trabajo magnífico, pero lo están haciendo solamente desde hace unos meses”.

Como parte del curso de inmersión en el IIRP mencionado anteriormente, la Licenciada Flemming y los operadores de justicia visitaron una escuela modelo del IIRP para adolescentes con problemas de conducta, gestionada por la Community Service Foundation y la Academia de Buxmont. En vista de la efectividad de los círculos y prácticas restaurativas para trabajar con los jóvenes dentro del entorno escolar, la Licenciada Flemming regresó a México determinada a llevar las prácticas restaurativas a las escuelas en todo el país. Hasta ahora, ha brindado talleres a 350 adolescentes para familiarizarlos con la filosofía y práctica de justicia restaurativa y de las prácticas restaurativas.

Una conferencia en el estado de Oaxaca para las escuelas primarias y secundarias generó interés en 13 o 14 de ellas. “Directores, padres de familia y profesores están muy interesados, y comenzarán a implementar el programa el próximo año. Es un programa muy grande. No quiero hacer un programa pequeño. Tendremos círculos, no solamente para casos de disciplina, sino círculos con los alumnos, padres, profesores y toda combinación posible. Enseñaremos la filosofía completa. Esto servirá como prevención de delitos. Los alumnos sabrán como enfrentar sus problemas. Si se emplea solo para la disciplina, no tendría impacto sobre la sociedad. Nuestro objetivo principal es transformar a la sociedad. Queremos que la gente vea que pueden resolver sus problemas simplemente mediante una conversación”.

Isabel Sepúlveda Montaño, quién también asistió al curso de inmersión en el IIRP en abril del 2010, es Directora del Centro de Justicia Alternativa del Poder Judicial para el Estado de Hidalgo. Según la Licenciada Montaño, el proceso de introducción de la justicia restaurativa y las prácticas restaurativas en México comenzó cuando se incrementó el comercio con las empresas estadounidenses y canadienses, lo cual requirió una resolución más rápida de los conflictos. Posteriormente, los operadores del sistema de justicia penal introdujeron el enfoque para la resolución extra judicial de conflictos llamada mediación transformadora, la cual se utiliza actualmente en 28 de los 32 estados mexicanos.

La Licenciada Sepúlveda comentó, “La mediación transformadora y la justicia restaurativa tienen una filosofía similar. Transforman a la gente, no al problema. Es bueno tener algunos problemas, porque cuando les haces frente, tus relaciones mejoran. Necesitamos transformar nuestras relaciones y nuestra sociedad, que es muy violenta”.

En los últimos años, 20 estados mexicanos han comenzado a usar las reuniones restaurativas, además de la mediación. Estos programas son administrados por los Centros de Justicia Alternativa, que trabajan en cooperación con los tribunales y las instituciones públicas. Mientras que la mediación en general convoca solo a la víctima, el ofensor y un mediador, las reuniones restaurativas incluyen también a las familias, amigos y miembros de la comunidad de apoyo. Inicialmente las reuniones restaurativas se utilizaron con jóvenes, pero ahora se ofrecen también para adultos. Representantes de los tribunales seleccionan los casos para decidir cuáles son aptos para la mediación o la justicia restaurativa. En menos de tres años, la Licenciada Sepúlveda señala que su oficina ha manejado 9,000 casos en ocho centros del Estado de Hidalgo, 2,500 casos de justicia restaurativa y el resto, de mediación. El Estado de Hidalgo, señala Sepúlveda, es uno de los primeros ocho estados en emplear la justicia restaurativa en México.

La Licenciada Sepúlveda señala que la respuesta ha sido excelente. “La gente está muy contenta, incluso la víctima se va muy satisfecha. Dicen, ‘Yo pensaba que [el ofensor] era una bestia, pero es un ser humano’. Uno puede apreciar en esas reuniones la humanidad y la honestidad”.

La Licenciada Sepúlveda espera institucionalizar las practicas restaurativas en los centros educativos también, y comenta que, “La educación es la raíz para el cambio”. Ella cree que el cambio en la sociedad vendrá de un cambio en la filosofía. “Uno necesita tener alguna filosofía de vida: el perdón. Quizás, él no es un chico malo, sino un buen chico que ha tomado malas decisiones”.

La Licenciada Sepúlveda destacó también que las universidades, en el Estado de Hidalgo y en otras partes, están empleando actualmente las prácticas restaurativas en una variedad de formas. El centro de mediación de la Universidad La Salle en Hidalgo, por ejemplo, reúne a la gente para conversar sobre los conflictos y los malentendidos. En un caso, la Licenciada Sepúlveda señala, un estudiante de derecho pensaba que él no le caía bien a su profesor, pero cuando ambos se sentaron para conversar, el profesor dijo que él estaba simplemente haciendo lo mejor que podía para enseñarle como sería su vida como abogado. Como resultado de la reunión, el estudiante decidió no retirarse de la facultad. En otro caso, un estudiante universitario estaba pateando y dañando los autos en el campus. Su padre, quien estaba preocupado, planificó reunirse y hablar con su hijo en el centro de mediación del campus. Resulta que el hijo creía que su padre, quien podía ser muy estricto, no lo quería. La mala conducta de su hijo parecía ser una llamada de socorro. Ahora, el padre y el hijo asisten juntos a una asesoría psicológica.

Jean Schmitz, quien es originario de Bélgica y vive en Perú, trabajó con la Fundación Tierra de Hombres, una ONG internacional basada en Lausanne, Suiza, y trabaja ahora como representante del IRRP en Latino América. Desde el 2002, el Sr. Schmitz comenzó a trabajar para incluir el enfoque de la justicia restaurativa dentro del sistema de justicia juvenil. Durante los últimos cinco años, dos distritos en Perú, uno que tiene una población de 180,000 personas y el otro de 110,000, han implementado proyectos que empezaron a proponer opciones de mediación entre los ofensores y las víctimas y luego crecieron para incluir a los padres y pequeños grupos de otras personas afectadas por el delito. El Sr. Schmitz destacó, “Nuestro papel fue ofrecer apoyo técnico. Fortalecimos a las comunidades locales, pero la policía, los fiscales, los jueces y otros operadores fueron los que desarrollaron los programas específicos”. Recientemente, la Fiscal General de la Nación, Magistrada Gladys Echaíz, decidió ampliar el programa a tres grandes distritos de Lima, la ciudad capital, con una población de aproximadamente 300,000 personas cada uno.

En el otoño del 2010, financiado por el Departamento de Estado de los EE.UU. de América, el Sr. Schmitz y el Director de Formación Continua del IIRP, John Bailie, llevaron a cabo tres vídeo conferencias (a través de un intérprete) para introducir los conceptos de las prácticas restaurativas a representantes del sistema de justicia penal peruano. Cada conferencia tuvo una audiencia de 60 a 70 magistrados, entre jueces y fiscales y operadores de justicia juvenil, que participaron en la vídeo conferencia realizada en la Embajada de los Estados Unidos de Norteamérica en Lima con el Sr. Bailie en Pensilvania. Sus presentaciones fueron extremadamente bien recibidas. Desde que el Sr. Schmitz se percató del potencial proactivo de las prácticas restaurativas para las escuelas, los centros de trabajo y las comunidades, él ha ido desarrollando proyectos en estas áreas. El Sr. Schmitz tiene un importante aliado en Susana Villarán, una profesora y miembro del Comité de Derechos del Niño de las Naciones Unidas, quien fue elegida Alcaldesa de Lima el 4 de Noviembre del 2010. El Sr. Schmitz piensa que en el 2011 estarán en capacidad de iniciar un programa piloto de prácticas restaurativas en dos o tres escuelas públicas de Lima, tanto primarias como secundarias, con 2,000 a 4,000 alumnos cada una.

El Sr. Schmitz señala, “Hay un gran interés. Haremos un diagnóstico profundo y objetivo para identificar los problemas, luego ofreceremos capacitaciones e implementaremos proyectos piloto. Lo mejor sería tener una puerta muy abierta para probar esto con los profesores, los responsables de la disciplina y los estudiantes, buscando involucrar a todos los actores. Quiero incluir al Instituto Internacional de Prácticas Restaurativas (IIRP), con su importantísima experiencia, para que tenga un vínculo con este proyecto y vea lo que podemos hacer juntos.”

Ted Wachtel, presidente del IIRP, visitó Lima en febrero del 2011 y junto con Jean Schmitz, se reunieron con al alcaldesa y su equipo, visitaron dos escuelas y delegaciones de policía y se reunieron con funcionarios de la Embajada de los Estados Unidos, quienes expresaron interés en ayudar a respaldar los esfuerzos del IIRP en Lima.

En Brasil, Dominic Barter comenzó a implementar las prácticas restaurativas en los barrios marginales de Río de Janiero a mediados de los años 90. Él impulsó el uso de un modelo de reuniones, llamado círculos restaurativos que involucra a tres participantes claves: el autor de un hecho específico, el receptor de ese acto y la comunidad local. Este trabajo se ha extendido en todo el país, en las escuelas, en las comunidades y en los casos judiciales. Puede leer un artículo del eForum sobre Barter y su trabajo en: http://www.iirp.edu/article_detail.php?article_id=NjA2, igual que una conferencia magistral que dictó en el 2008 en la Conferencia Mundial del IIRP, en Toronto, Ontario, Canadá, en: http://www.iirp.edu/article_detail.php?article_id=NTY5.

Para ver la página web del Centro de Prácticas Restaurativas para Centroamérica vaya a: cprca.iirp.edu. Para ver la página web del Instituto Latino Americano de Prácticas Restaurativas, vaya a: ilapr.iirp.edu.